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NI AGATHA, NI JULIE

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20/03/2022

¿A qué Christie se refieren el lago y un paso del Parque Nacional?

¿A qué Christie se refieren el lago y un paso del Parque Nacional?
¿A qué Christie se refieren el lago y un paso del Parque Nacional?

El portador de ese apellido se atribuyó un par de hazañas, como introducirse en el cráter de volcán Calbuco, el mismo que atemorizó a Bariloche con una erupción siete años atrás.

Muy cerca del límite con Chile, existe en el área del Parque Nacional Nahuel Huapi un lago que se denomina Christie, al igual que un portezuelo al que también se conoce como Bastión. Con aquel nombre no se homenajea a la célebre escritora de relatos policiales conque varias generaciones crecieron, ni tampoco a la actriz británica que fuera ícono en la década de los 60. Nada que ver, ni con Agatha ni con Julie.

Portezuela y lago recuerdan al explorador Roberto Christie, que se destacó por sus periplos en el sur del país vecino. “Era británico, radicado juntamente con su padre en los archipiélagos del sur de Chile”, rescató Juan Martín Biedma, para su “Toponimia del Parque Nacional Nahuel Huapi” (Editorial Caleuche-2004). En 1871 exploró el río Maullín, “afluente del lago Llanquihué (sic) sirviéndose de pequeñas canoas, sufriendo naufragios, pérdida de sus canoas y mil otras peripecias”.

Hombre intrépido, en 1872, Christie “ascendió y penetró en el cráter del Calbuco”, el mismo que entró en erupción el 22 de abril de 2015 y agitó en Bariloche el recuerdo del Caulle-Puyehue, aunque, en comparación, sus consecuencias fueron mínimas. “Por encargo del intendente de Puerto Montt realizó entre los años 1883-84 dos viajes, el segundo en compañía de Emilio Valverde, para buscar un camino corto y fácil hacia las pampas patagónicas, es decir, el famoso camino de Vuriloche”, señala al texto de Biedma.

No cumplió su cometido, pero exploró zonas hasta entonces desconocidas por chilenos y argentinos. “Cuando se aproximan al río Blanco, los peones se niegan a seguir, alegando el temor a los indios y a las tropas argentinas que los tomarían presos. En realidad, lo que temían era el maltrato, la mojadura, el trabajo de talar el monte y llevar la carga”, interpretó Biedma. En realidad, un temor no excluía al otro, porque en 1883, todavía grupos mapuches resistían con armas en la mano y también, destacamentos del Ejército Argentino se internaban en la cordillera, sin tener muy claro por dónde pasaba el límite.

Christie consignó en su diario que llegaron al Tronador y divisaron el Nahuel Huapi. Al año siguiente, el 15 de enero de 1884, reemprendió su viaje el británico que servía el gobierno de Chile. Cruzó la cordillera por un paso que llamó Cochamó y desembocó en la cuenca del río Manso. De hecho, a esa vía se le cambió el nombre más tarde, para recibir el de Christie, que todavía perdura.

Como fue el primero entre los exploradores chilenos y argentinos que hizo anotaciones e impuso nombres, el británico cometió un par de errores que generaron equívocos a la hora de deslindar las jurisdicciones de los dos países. A un lago de ciertas proporciones lo llamó Vidal Gormaz y anotó que desaguaba hacia “las pampas argentinas”, pero no era así. “El lago Vidal Gormaz no desagua hacia las pampas argentinas, que están bastante más al Este y de las cuales lo separa un cordón montañoso, sino que lo hace hacia el Pacífico por intermedio del río Correntoso, afluente del río Manso”, aclaró Biedma.

Tres años después, arribó a la zona la 7° Subcomisión de Límites argentina, bajo la guía del ayudante C. G. Lehmann, quien, a su turno, confundió el actual lago Roca con el Vidal Gormaz de Christie e incluso, impuso el apellido del británico a otra laguna. Pero “la laguna Christie de Lehmann, no es el actual lago Christie. Es una pequeña laguna que figura sin nombre en los mapas chilenos y que los lugareños conocen como laguna Oscura. No desagua en el río Cochamó, como creía Lehmann, sino que lo hace por un curso de agua en el río Leones, afluente del río Manso”, aclara el texto de Biedma.

El alemán avistó el actual lago Christie, pero omitió darle nombre. Las confusiones recién quedaron atrás con las exploraciones que guio Emilio Frey entre 1900 y 1901, es decir, 16 años después de las andanzas del británico por la zona. “En esta cordillera se encuentran los pasos Cochamó y Christie, nombrados así por los chilenos. El paso Christie argentino, si bien a la misma latitud y altura sobre el mar, se encuentra unos 13 kilómetros más al este”. Para el futuro cofundador del Club Andino Bariloche, “el Christie de los chilenos debe ser el verdadero”. Estaba en juego por dónde pasaría el límite…

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